A diferencia del calendario gregoriano puramente solar, el calendario bíblico se guía por la conjunción y renovación lunar para marcar el inicio de cada mes (Rosh Jodesh) y por el ciclo solar para las estaciones agrícolas.
Comprender este reloj celestial nos permite sincronizarnos con las fiestas solemnes o Moedim ordenadas por YHWH.
¿Cuándo comienza el año? ¿Es con la astilla de la luna o la luna oscura? ¿Se debe observar la cebada? ¿Cómo hacemos ahora que estamos en la dispersión?
Estas y muchas otras preguntas se nos cruzan por la cabeza cuando empezamos a estudiar la escritura y entendemos que debemos seguir el calendario perfecto del Creador y no aquel inventado e impuesto por el mundo. Pero ahora que ya estamos aquí, dentro de quienes dicen guardar Torah hay muchas enseñanzas y formas diferentes de interpretar la escritura; de modo que llegamos a olvidar que la palabra se interpreta sola, nuestro maestro no es el hombre sino Yeshúa.
Primero lo primero, ¿Seguir el calendario del Creador es necesario? SÍ. Por varias razones, primero, hemos despertado y nos damos cuenta que llegamos a la verdad cuando las vendas de nuestros ojos caen, al descubrir que vivimos en un sistema impuesto por hombres, calendarios, tradiciones, costumbres, etc. que hacían las cosas movidos por la búsqueda de la verdad pero por medio de conocimientos que no vienen del Padre. Segundo, las cosas que están escritas en la Torah, tienen una fecha específica, y si sabemos que ni una coma ni tilde está demás en la escritura, quiere decir que esa información es importante, y para entenderla debemos saber cuál es el calendario del Creador. Y tercero, si somos el pueblo de YHWH, guardamos sus mandamientos, y fiestas, no podemos celebrarlas cuando queramos a nos parezca, sino en el tiempo que el Eterno ha determinado en su instrucción para que la sigamos. Sus fiestas son un apunte profético a lo que vendrá después y para conocer sus tiempos es necesario entender el calendario perfecto por medio del cual se mueve YHWH.
Vamos a repasar un poquito la instrucción del Rosh Jodesh/ cabeza de mes porque creo que de entrada se debería aclarar la duda más importante que tiene una persona al entrar en este "mundo" de lo que se conoce como raíces hebreas y por la cual se pelean en redes sociales diciendo: "Es con la astilla", "no, es con la luna oscura", "no se mira la luna solo el sol", y todo ese tipo de discusiones que nada aportan a esclarecer lo que realmente nos pide el Padre.
Vámonos al principio:
GÉNESIS 1:14-19 RVR1960
"Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, para días y años, y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra. Y fue así. E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas. Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra, y para señorear en el día y en la noche, y para separar la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno. Y fue la tarde y la mañana el día cuarto."
Entonces aquí respondemos a la primera pregunta, es evidente de que sí debemos observar las lumbreras que nos señalan el día y la noche, las estaciones (que en hebreo se utiliza la palabra moedim y hace referencia a las fiestas del Creador), los meses y los años.