El Shabat fue instituido desde la creación del mundo como un recordatorio del poder creador y liberador de YHWH. En nuestro mundo moderno, lleno de prisas y desconexión espiritual, el Shabat se presenta como un oasis semanal que restaura el alma y renueva nuestras fuerzas.
Un pacto perpetuo
Guardar el Shabat trasciende las épocas. Es una señal visible de pertenencia al pueblo del Todopoderoso y una oportunidad única para congregarse en familia y estudiar las Sagradas Escrituras.