El texto bíblico presenta a Yom Teruáh (el Día del Clamor o Fiesta de las Trompetas) no solo como una tradición, sino como un mandato divino dado a Moisés en el desierto.
En Levítico 23:23-25 y Números 29:1-6, la Escritura establece el marco de esta festividad sagrada:
El mandato en el desierto
El primer día del mes séptimo (Tishrei), Dios habló a Moisés para declarar un estatuto perpetuo para los hijos de Israel. A diferencia de otras festividades que celebran eventos pasados específicos (como el Éxodo en Pesaj), este día fue establecido con tres elementos fundamentales:
- Un día de reposo (Sabbatón): Todo trabajo de siervos o laboral debía cesar por completo. El pueblo detenía sus actividades cotidianas para enfocar su mente y corazón en lo sagrado.
- Una santa convocación: La comunidad entera se reunía para presentarse delante del Creador en unidad.
- Una conmemoración al son de trompetas (Zijrón Teruáh): Un recordatorio provocado por el sonido potente y estridente del instrumento.
Las trompetas en el Templo y en el pueblo
En el recinto del Tabernáculo (y más tarde en el Templo de Jerusalén), el ritual cobraba una solemnidad imponente. Según la tradición bíblica y los relatos históricos del culto levítico:
- En el Templo: Los sacerdotes, descendientes de Aarón, se colocaban en los escalones vestidor de lino blanco e hacían resonar las trompetas de plata rectas (Jatzotzrot), junto al shofár de carnero, acompañando las ofrendas encendidas y los holocaustos prescritos para el inicio del mes.
- En las calles y campamentos: A lo largo de la nación, resonaba el shofár de cuerno de carnero. Su sonido áspero y penetrante no requería palabras: era una alarma de despertar spiritual, un llamado de atención a la conciencia de cada persona.
El significado de la "Teruáh"
En el hebreo bíblico, la palabra Teruáh denota un sonido fuerte: un clamor de júbilo, una voz de mando o una alarma de guerra.
El relato bíblico de este día no está cargado de penitencia triste, sino de una alerta gozosa. El sonido del shofár funcionaba como una proclamación de la soberanía de Dios y como el anuncio de que se aproximaba el Día de la Expiación (Yom Kippur), diez días después. Era el momento exacto para hacer una pausa, escuchar la llamada y reorientar la vida hacia lo divino.
Levítico 23:23-25
23 Y habló Jehová a Moisés, diciendo: 24 Habla a los hijos de Israel y diles: En el mes séptimo, al primero del mes tendréis día de reposo, una conmemoración al son de trompetas, y una santa convocación. 25 Ningún trabajo de siervos haréis; y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová.
Números 29
29 En el séptimo mes, el primero del mes, tendréis santa convocación; ninguna obra de siervos haréis; os será día de sonar las trompetas. 2 Y ofreceréis holocausto en olor grato a Jehová, un becerro de la vacada, un carnero, siete corderos de un año sin defecto; 3 y la ofrenda de ellos, de flor de harina amasada con aceite, tres décimas de efa con cada becerro, dos décimas con cada carnero, 4 y con cada uno de los siete corderos, una décima; 5 y un macho cabrío por expiación, para reconciliaros, 6 además del holocausto del mes y su ofrenda, y el holocausto continuo y su ofrenda, y sus libaciones conforme a su ley, como ofrenda encendida a Jehová en olor grato.
Salmos 81:3-4
3 Tocad la trompeta en la nueva luna,
En el día señalado, en el día de nuestra fiesta solemne.
4 Porque estatuto es de Israel,
Ordenanza del Dios de Jacob.
1 Corintios 15:52
52 en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados.
Mateo 24:31
31 Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.